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¿Qué es la «eco-ansiedad»? El impacto negativo del clima

Inicialmente, los informes indicaban que la enfermedad causada por el SRAS-CoV-2 afectaba sobre todo a los adultos y que ciertas comorbilidades se asociaban sistemáticamente a casos graves o incluso a la muerte. Sin embargo, posteriormente se notificaron casos en otros grupos de población, como niños menores de un año (5) y mujeres embarazadas (6), lo que complicó el panorama global y abrió nuevos interrogantes sobre cómo estaba afectando a diversos grupos de población, no sólo en la salud física, sino también en la salud mental, y no sólo de quienes padecían esta enfermedad, sino de todos en general.

Se trata de un estudio longitudinal, para el cual la Dirección para el Bienestar de los Adultos Mayores del Gobierno del Estado de México, brindó apoyo para la aplicación de los instrumentos vía telefónica. Como se muestra en la Figura 1, el estudio incluyó una evaluación inicial y dos evaluaciones de seguimiento: la primera evaluación (onda 1) se realizó entre el 7 y el 17 de abril de 2020, con un total de 2,867 adultos mayores. La segunda evaluación (ola 2) se completó el mismo año entre el 10 y el 22 de mayo, obteniendo información de 2.602 adultos mayores que fueron evaluados previamente. La tercera evaluación (onda 3) se realizó entre el 28 de septiembre y el 5 de octubre, obteniendo respuestas de 2,307 adultos mayores evaluados en los dos momentos anteriores; es decir, la muestra de este estudio corresponde al mismo grupo de adultos mayores que fueron evaluados en tres momentos diferentes.

Blindaje de la salud mental y el bienestar para los equipos del ICAC en

La evidencia científica indica que el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas produce un fuerte impacto en la salud de quienes las consumen, además de estar asociado a múltiples problemas familiares, sociales, políticos y económicos. Por lo tanto, las altas tasas de morbilidad y mortalidad asociadas al consumo de alcohol, tabaco y otras drogas aumentan la carga de la enfermedad y la discapacidad asociada (Whiteford et al., 2013).

Décadas de investigación clínica han identificado las características de los consumidores de sustancias, así como los problemas asociados al consumo, lo que ha permitido el desarrollo de programas específicos de reducción de daños para: cocaína, anfetaminas, cannabis, tabaco, alcohol y personas que se inyectan drogas (PWID) (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA, 2014).

Se estima que hay unos 13 millones de PWID en el mundo, de los cuales 1,7 millones son seropositivos. Por lo tanto, aproximadamente el 10% de las infecciones por VIH en todo el mundo están asociadas al uso de drogas inyectables, con una probabilidad de infección 28 veces mayor en comparación con el resto de la población afectada por el VIH (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA, 2014). Las PWID también se ven afectadas de forma desproporcionada por el VHC y se estima que más del 80% de las infecciones por este virus se deben al consumo de drogas inyectables, lo que implica que aproximadamente una de cada dos PWID activas estará infectada por el VHC. También se sabe que existen aproximadamente 2,3 millones de coinfecciones a nivel mundial debidas a los virus VIH-VHC, de las cuales más de la mitad corresponden a PWID (Platt et al., 2016).

Cómo memorizar rápidamente los medicamentos psiquiátricos

La evidencia científica indica que el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas produce un fuerte impacto en la salud de quienes las consumen, además de estar asociado a múltiples problemas familiares, sociales, políticos y económicos. Por lo tanto, las altas tasas de morbilidad y mortalidad asociadas con el uso de alcohol, tabaco y otras drogas aumentan la carga de la enfermedad y la discapacidad asociada (Whiteford et al., 2013).

Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/SIDA & Consejo Nacional contra las Adicciones. (2008). Manual para la prevención del VIH/SIDA en usuarios de drogas inyectadas. Recuperado de: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/27337/manual_udi2008.pdf

Comisión Nacional Contra las Adicciones, Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Adicciones, & Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas. (2011). Diagnóstico Nacional de Servicios de Tratamiento Residencial de las Adicciones: Perfil del Recurso Humano vinculado al Tratamiento de Personas con Problemas Relacionados al Abuso y Dependencia a Drogas y Perfil del Usuario. México: CONADIC.

Canal de Youtube de la Dra. Tracey Marks Salud Mental

Irregularidad en las consultas con el psicólogoUno de los factores que contribuyen a esta situación es que los psicólogos deben asistir a actividades de formación, reuniones con autoridades y eventos fuera del centro. Estas actividades suelen acumularse, por lo que es imposible cancelar las consultas de los pacientes con antelación. Además, el número de psicólogos es insuficiente para atender la demanda, ya que suele haber un psicólogo por centro. La combinación de estos aspectos crea irregularidades en el servicio que a menudo desaniman a los pacientes a acudir a sus consultas.

«Ah, porque hay psicólogos pero privados, algunos cobran $50, $60 o $100 pesos por la consulta y si no tienes suficiente dinero, pues es difícil y prefieres seguir como estás ahorita y no ir. Porque para ser honesta, yo trabajo y gano muy poco, o sea, honestamente no puedo pagarle, llevarlo a un psicólogo privado… simplemente’ no puedo» [U2].

Barreras relacionadas con el estigma socialPercepciones negativas en torno al tratamiento psicológicoConsultar a especialistas en salud mental sigue estando mal visto, ya sea por falta de información, por creencias personales o por las actitudes imperantes en el contexto sociocultural de los participantes.Algunos de ellos dijeron que les preocupaba «el qué dirán» o que habían sido ridiculizados o criticados por familiares, amigos o vecinos tras mencionar que pensaban ir al psicólogo. Este tipo de experiencia era común y a menudo servía como elemento disuasorio para buscar tratamiento. «La gente lo malinterpreta, empieza a decir que los psicólogos son para los locos. De hecho, el trabajador social del centro, cuando le dije que me habían mandado a un psiquiatra, me dijo que los psiquiatras eran para locos y empezó a reírse, y yo estaba como… como estoy ahora, ¿ves? Quiero decir que en lugar de apoyarme, se reía». [U3].




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