Me clonaron mi tarjeta y compraron por internet

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Chip y pin

Ser víctima de una estafa, del robo de su identidad o de la clonación de su tarjeta puede ser angustioso. Pero si le han robado dinero de su cuenta, hay cosas que puede hacer. Descubra cómo denunciar el delito, qué puede hacer su banco y cómo recuperar su dinero.

Si le han quitado dinero de su cuenta bancaria sin permiso, hay ciertas medidas que debe tomar. Ya sea porque le han robado la identidad, le han clonado la tarjeta, le han hecho una transferencia bancaria no reconocida o ha sido víctima de una estafa.

Al igual que en el caso de las tarjetas de débito, en caso de pérdida o robo de la tarjeta puede ser responsable de los primeros 50 euros gastados. Sin embargo, se suele renunciar a ello si se denuncia rápidamente y no se ha cometido ninguna negligencia. Es la compañía de la tarjeta la que tiene que demostrar que fuiste negligente.

Tarjetas clonadas

El fraude o robo de identidad se produce cuando alguien roba sus datos personales y se hace pasar por usted. Puede hacerlo para comprar cosas en su nombre y cargarlas en su cuenta bancaria. Descubra cómo proteger sus datos personales y evitar que alguien utilice su identidad.

Los datos personales sólo deben revelarse cuando usted decida darlos. Tu banco nunca te pedirá tu PIN o la contraseña de tu cuenta online, y tampoco lo hará ningún comercio online, tarjeta de crédito o sitio de subastas de confianza.

Puedes pedir tu informe de crédito. Si alguna vez ha tenido una tarjeta de crédito, un préstamo o una hipoteca, una de las tres principales agencias de referencia de crédito tiene un archivo sobre usted. En él se incluyen los datos de las entidades con las que ha tenido relaciones financieras en los últimos años.

Robo de cuentas bancarias

El fraude con tarjetas de débito se produce cuando un delincuente accede al número de su tarjeta de débito -y, en algunos casos, al número de identificación personal (PIN)- para realizar compras no autorizadas o retirar dinero de su cuenta. Hay muchos métodos diferentes para obtener su información, desde empleados sin escrúpulos hasta piratas informáticos que acceden a sus datos desde un ordenador o una red inseguros del comercio. Afortunadamente, no hace falta ninguna habilidad especial para detectar el fraude con la tarjeta de débito.

Cuando su tarjeta de débito se utiliza de forma fraudulenta, el dinero desaparece de su cuenta al instante. Los pagos que ha programado o los cheques que ha enviado por correo pueden rebotar, y es posible que no pueda cubrir sus necesidades. Puede pasar un tiempo hasta que se aclare el fraude y se restablezca el dinero en su cuenta.

La forma más fácil de detectar los problemas con antelación es registrarse en la banca online, si aún no lo ha hecho. Compruebe diariamente su saldo y las transacciones recientes. Cuanto antes detecte el fraude, más fácil será limitar su impacto en sus finanzas y en su vida. Si ve transacciones desconocidas, llame al banco de inmediato. Si es del tipo olvidadizo, empiece a guardar los recibos de sus transacciones con tarjeta de débito para poder compararlos con sus transacciones en línea.

Cardado

Gran parte de los fraudes relacionados con la falsificación de tarjetas de crédito, débito en cajeros automáticos y regalos en comercios se basa en la capacidad de los ladrones de utilizar un hardware barato y ampliamente disponible para codificar los datos robados en la banda magnética de cualquier tarjeta. Pero una nueva investigación sugiere que los minoristas y los operadores de cajeros automáticos podrían detectar de forma fiable las tarjetas falsificadas utilizando una sencilla tecnología que señala las tarjetas que parecen haber sido alteradas por dichas herramientas.

Una tarjeta de regalo comprada en un comercio con un PIN desenmascarado oculto tras una funda de papel. Este tipo de PIN puede ser fácilmente copiado por un adversario, que espera a comprar la tarjeta para robar sus fondos. Imagen: Universidad de Florida.

Los investigadores de la Universidad de Florida descubrieron que los datos de la cuenta codificados en las tarjetas legítimas se escriben invariablemente en instalaciones automatizadas de calidad controlada que tienden a imprimir la información en patrones uniformes y consistentes.

Las tarjetas regalo pueden ser extremadamente rentables y crear una marca para los minoristas, pero el fraude con tarjetas regalo crea una experiencia de compra muy negativa para los consumidores y un costoso enigma para los minoristas. El FBI calcula que, aunque el fraude con tarjetas regalo representa un pequeño porcentaje del total de ventas y uso de tarjetas regalo, cada año se venden tarjetas regalo por valor de unos 130.000 millones de dólares.




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